
Byron Kim
La Jolla, California, 1961 – Brooklyn, New York, present
Synecdoche, 1991/1998
Oil and wax on twenty panels
Michener Acquisitions Fund, 1998.77.1/20-20/20
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How abstract can a portrait be? If the subject isn’t recognizable, is it still a portrait?
Hold out your hand in front of this grid of warm, neutral tones, and see if you find a corresponding resemblance. The artist Byron Kim has made over 400 of these panels since 1991. Each one represents a willing subject whose skin color he has matched. Together, they form a fragmentary, collective portrait that explores the limitations of the genre. What can a portrait tell us, after all? What features or details can accurately capture the enormous complexity of any individual?
The grouping’s title, Synecdoche, comes from a literary term that means using a part to stand for the whole, or vice versa. Like in the saying “All hands on deck” used to gather together workers and, presumably, their whole bodies. In 1998 The Blanton commissioned Kim to paint panels for twenty people on campus. The resulting sampling of mostly students depicts those who were the first to say “yes.” Each part of the grid represents a synecdoche of the individual portrayed; and the group as a whole, a synecdoche of the university and of Kim’s ever-growing set of paintings.
Kim embraces randomness and chance in his work, preferring unexpected outcomes to imposed artistic judgment. Rather than organize the panels by color, for instance, he has placed them in alphabetical order by their subjects’ first names. This reinforces the point that names, like skin color, are just details that contribute to the multi-faceted, ever-changing concept of identity.
¿Hasta qué punto un retrato podría ser abstracto? Si el sujeto representado es irreconocible, ¿podría considerarse un retrato?
Coloque su mano delante de esta cuadrícula de tonos cálidos y neutros para ver si encuentra algún tono parecido o que corresponda al suyo. Desde 1991 el artista Byron Kim ha realizado más de 400 paneles como el que aquí vemos. Cada cuadro representa a distintas personas quienes participaron voluntariamente en la producción de esta obra, y cuyo color de piel fue replicado por el artista. El conjunto de todos los paneles forman un retrato colectivo y fragmentado que intenta explorar donde se ubican los límites de género. ¿En realidad, qué es lo que podría sugerirnos un retrato? ¿Qué rasgos o detalles pueden evocar, con precisión, la gran complejidad de cualquier individuo?
El título de la serie, Synecdoche, proviene de un término literario que signifi ca el uso de una parte para representar el todo, o lo universal---igual que en el término ‘manos a la obra,’ que es normalmente utilizado para convocar a cierta labor que requere un esfuerzo que va mas allá de las manos. En 1998, el Blanton Museum comisionó a Kim una serie de paneles basados en veinte alumnos del campus universitario. La muestra resultante, algo azarosa, retrata principalmente los primeros estudiantes que le dijeron a Kim que sí participarían en la obra. Cada elemento de esta cuadrícula representa un sinecdoque del individuo retratado; y el conjunto entero es un sinecdoque de la universidad y el conjunto cada vez más grande de obras de Kim.
En su práctica artística Kim favorece lo aleatorio y azaroso, prefi riendo resultados inesperados a juicios artísticos impuestos. En lugar de organizar los paneles por color, por ejemplo, los ha colocado en orden alfabético de los nombres de pila de los participantes. Esto subraya la creencia que los nombres, igual que el color de la piel, son sólo detalles que contribuyen al concepto polifacético y siempre cambiante de la identidad.